Gracias, conductores de autobuses

En diciembre de 2013 escribí, en caliente, este artículo (Pobres conductores de autobuses) nada más salir de un autobús en Sabadell. Sentí la necesidad de plasmar lo que había visto, un pequeño ejemplo de lo que ocurre demasiado a menudo en ese ecosistema lleno de individualismo y mala educación que es (o suele ser, hay excepciones claro) este transporte público en nuestro país. La reflexión, más allá de liberarme, no llegó demasiado lejos. Pero meses más tarde, la magia de Internet y las redes resucitó esa crónica-denuncia.



Prohibido grabar

El lunes fui al Parque Acuático Costa Caribe de Port Aventura. En las atracciones del complejo de Tarragona ya había estado una vez, pero en los toboganes aún no. El chapuzón, pese a la triple ración de sol y a la típica aglomeración de julio, no estuvo mal. Qué os voy a contar, tirarse por los toboganes es divertido, emocionante, impresionante y, como no, refrescante; además, el parque está muy logrado, hay de todo, incluso raciones de Focaccia congelada a 6’50 euros o helados frigo a 3’40 euros. Pero como ya conocéis las bondades de todo parque acuático y las estafas en los precios de cualquier destino destinado al ‘guiri’, este artículo va de otra cosa. En el título ya tienes alguna pista.



Tiempo o dinero, tú eliges qué es más importante

Acaba de lanzarse un servicio de buses, Megabus, que conecta Barcelona con varias ciudades europeas por sólo un euro. Nada más ver la noticia quedé lógicamente sorprendido y me entraron unas ganas tremendas de viajar en ese bus. ¡Qué ganga, sólo un euro! El inconsciente interpretó ese mensaje como algo muy positivo porque supondría un ahorro considerable de dinero. Sin embargo, tras pensarlo un buen rato, la euforia bajó. El consciente cogió las riendas de la situación y lanzó otro mensaje: ¿Serías capaz de dedicar 27 horas de tu valiosa vida para llegar (probablemente destrozado) hasta Londres? Tal vez no es tan buena idea.



Per una Menorca transparent: On van es meus doblers?

Record, com si fos avui, aquell dilluns 29 d’agost de 2013. Feia calor, molta calor, i Ciutadella es preparava per la ressaca post estiuenca, per la tranquil·litat agredolça del setembre després del caos turístic de cada any. A les dotze del matí em trobava fent cua a l’Oficina d’Atenció Ciutadana de l’Ajuntament. Davant hi havia […]



Un templo para billaristas | El Ars de Barcelona

Escribir sobre algo que uno ama es extremadamente complicado. No sé si es sano hacerlo, siendo periodista. Quizás sí, porque conoces ese tema como si de una extremidad tuya se tratara. Quizás no, porque la escritura se verá obviamente condicionada. Y no siempre para bien. En todo caso, me consuela ver la cantidad de gente que habla día sí y día también sobre su gran pasión: el fútbol. Lo que sí sé es que se dio la oportunidad de escribir sobre Billar para un diario generalista como El Mundo y no la dejé escapar. No está como para dejar escapar apariciones mediáticas, el billar… He aquí la historia de la sala Ars de Barcelona.



¿Tus profesores también son así?

Lo siento, profesores del mundo. Pero hoy me he levantado con ganas de recopilar algunas de las actitudes que los alumnos detestamos de vosotros. Ahí van los 40 estilos de profesores con los que me he encontrado a lo largo de mi vida estudiantil. Por si queréis tomar nota de cara a setiembre.